Una íntima relación
El clarinete es acústicamente un tubo abierto por un lado y cerrado por el otro, la embocadura, por donde sopla el ejecutante. A este tipo de instrumentos -flauta, oboe, trompeta, etc.- se los denomina ‘de tubo abierto’. Lo curioso es que el clarinete suena como si se tratara de un tubo cerrado; este enigma tuvo en vilo a los mejores acústicos de los dos últimos siglos. Hoy se explica diciendo que es una íntima relación entre la boquilla y su tubo de sección cilíndrica; todo una rareza.
