El estudio del intrumento, por Fernando Falcon
El estudio del instrumento por Fernando Falcon (profesor)
Encontrar una buena rutina de práctica con el instrumento es un proceso de aprendizaje dentro del mismo aprendizaje. En la actualidad, la disponibilidad virtualmente infinita de información y la cantidad creciente de requerimientos que un músico profesional necesita para desempeñarse hace que a veces uno se aturda y paralice a la hora de sentarse en el silencio de su estudio, por lo que muchas veces se termina con un picoteo infinito a lo largo de información variada y mal digerida. Requiere por lo tanto, una dosis considerable de inteligencia, creatividad, sentido común, fortaleza de carácter, constancia (entre otras virtudes) de parte del instrumentista para que su esfuerzo y tiempo tengan un resultado efectivo y estimulante. Sobre todo en los primeros años de formación es casi indispensable la asistencia de un maestro experimentado que ayude a construir este hábito. Algunas condiciones que para mi son indispensables en una buena rutina de estudio son:
1. Tiempo/Constancia: Quizás la variable mas controvertida de todas. La música esta llena de historias sobre jornadas titánicas de estudio (las famosas 10 horas diarias de Coltrane o Steve Vai). Casi obviamente uno tendería a pensar que siempre más es más en cuanto al tiempo que uno le puede dedicar, pero en esto hay que ser cuidadoso. De nada sirve estudiar quince horas un día (generalmente antes de un examen) y no tocar más por una semana. Es mejor ir construyendo una dosis de estudio que uno pueda sostener durante todos los días y a través de los años. La dosis justa es muy subjetiva. Hay personas muy autoindulgentes que siempre se buscan excusas para no sentarse y las hay obsesivas-compulsivas para las que nunca el tiempo es suficiente ni, por lo tanto, disfrutable.
2.Tranquilidad/Confort: no importa si uno tiene doce horas o una y media. Es importante que el tiempo que uno le vaya a dedicar al estudio estén en un lugar libre de distracciones, con los elementos a disposición, con un aceptable nivel de comodidad (llamase un banquito, un atril y un metrónomo o un cuasi-spa con valet parking) Básicamente un lugar donde uno le guste pasar el tiempo, tenga los materiales necesarios a mano y no este sujeto a interrupciones constantes.
3. Realismo/Paciencia: no tiene sentido preocuparse por estudiar improvisación atonal en 11/8 / Tapping a cuatro dedos / Triple pedal de bombo si uno todavía tiene deficiencias importantes en áreas básicas de su formación. Requiere de parte del alumno una creciente conciencia acerca de sus limitaciones y fortalezas para avanzar sobre terreno sólido (el famoso “paso a paso”). Saber cual es el próximo paso en la formación no es sencillo. En este diagnostico un profesor puede ser de gran ayuda.
4. Creatividad: casi toda área de la música tiene una parte más técnica que requiere repetición, sistematización y mucha paciencia. Pero es vital que, desde el principio, cada herramienta que uno trabaja de manera mas técnico/mecánica sea puesta al servicio de un resultado creativo. De nada sirve saber todas las posiciones del arpegio 7b9 si uno no las contextualiza simultáneamente en una situación de improvisación.

16/04/2008 at 11:56 am
Buena data Fer !
16/04/2008 at 3:59 pm
Que grande Fer, un verdadero maestro! (tus metaforas rockean!)
16/04/2008 at 6:26 pm
yo voto por el “cuasi-spa” con valet parking!
Nah, fuera de joda… es muy cierto todo lo que vos decis. Si tan solo fuera tan facil aplicarlo…
Abrazos!
18/04/2008 at 1:55 pm
Muy bueno!! Me gustó lo de “gobernarse a si mismo”
Espero más articulos de esta clase!!
Suerte!!
Byebye!!
24/04/2008 at 12:41 pm
Yo quiero “gobernarme a mi mismo” y despues como dice Cerebro….”Conquistaremos el mundo Pinky”…
16/06/2008 at 11:05 am
El artículo está espectacular!, altísimo músico Mr. Falcón, sí señores.
Igualmente yo voy a seguir intentando aprender “improvisación atonal en 11/8″ y asshhi ganar muchas minitashhhhh!!